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EXCURSION CONVICENCIA ENSNOROESTE 2019 (I DE II)


Los de Palencia-Salamanca
de los ENS. Han preparado
una bonita excursión
y les hemos acompañado.

Nos juntamos en Palencia
después de desayunar
primera parada en Briviesca,
porque había que parar.

Bonita plaza Mayor
la iglesia de San Martín en frente
con un retablo herreriano
que encandila a mucha gente.

Impresionante sin duda
el convento de Santa Clara,
aunque ahora esté cerrado
vimos su gloria pasada.

Fue mandado construir
por los  grandes Condestables,
que nos acompañará su memoria
por las mañanas y  las tardes.

Soberbia la Iglesia y sobria
sin adornos ni oropeles,
solo tenía los escudos
y unos bellos capiteles.

Signos de los Condestables
que nos muestran con certeza,
quien ponía los  dineros
para hacer tanta grandeza.

El retablo de nogal
merece mención aparte,
alguien dijo, y con razón:
es teología hecha arte.

Y a sus pies un gran sepulcro
destinado a Dª. Mencía,
pero  la enterraron en Burgos,
y quedo  la tumba vacía.

Volvimos al autobús
las once de la mañana era,
y la siguiente parada,
en la ermita de Tobera.

Santa María de la hoz
bajo un rocoso cortado,
testigo de mucha fe,
que hasta nosotros ha llegado,

Y  la capilla del Cristo
de los Remedios al lado.
y ya llegamos a Frías
la más pequeña Ciudad,
calles estrechas, empedradas,
donde el bus, no puede entrar.

Minúsculo  núcleo  amurallado
subido en una colina,
con un castillo roquero,
que perece, se nos viene encima.

La iglesia de San Vicente,
con una doble misión,
defensa de los extraños,
y un lugar de oración.

Un buen retablo neoclásico
con la dolorosa al lado,
al otro está San Esteban
y San Juan, con el dedo alzado.

Muy importante en la Iglesia
la capilla de la Visitación,
que el Deán de Sigüenza,
para reposo de sus padres,
hizo aquí su panteón.

Al lado está el castillo
que al siglo XV nos lleva,
desde sus altas almenas,
vemos en la lejanía
las  montañas y las vegas.

Ni tejados, ni tapices
ni estandartes, ni banderas,
fueron  de épocas pasadas,
y todo el tiempo lo lleva.

Solo las piedras  resisten
con muy gallarda entereza,
testigos de guerras, traiciones,
y abusos de la nobleza.

Bajamos por calle empinada
cuidando no tener un desliz,
y recuperamos las fuerzas
en el restaurante Ortiz.

El puente romano del Ebro
nos despide vigilante,
ya sin los recaudadores,
que sableaban al viajante.

Por la tarde vimos Oña
del río Oca, a su orilla,
con un gran protagonismo,
en la independencia de Castilla.

Destaca el gran monasterio
llamado de  El Salvador
hoy día, no tiene frailes,
pero conserva su valor.

El conde Sancho García
financió su construcción,
y mil años después,
aún nos causa admiración.

…. Juan y Anglines

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